La RSD Alcalá arrolla al Rayo Vallecano B (3-0) y sella la Copa del Rey
La mañana en El Val tenía aroma de cita grande. La RSD Alcalá regresaba a su feudo con el aliento de los suyos, un estadio prácticamente lleno que empujaba como en los días que se recuerdan durante años. Enfrente, un rival exigente, el Rayo Vallecano B, jugándose también mucho más que tres puntos. Pero lo que se vivió fue un golpe de autoridad rojillo: 3-0, billete sellado para la Copa del Rey y un desenlace que envía a los vallecanos a Tercera RFEF.
La mañana en El Val tenía aroma de cita grande. La RSD Alcalá regresaba a su feudo con el aliento de los suyos, un estadio prácticamente lleno que empujaba como en los días que se recuerdan durante años. Enfrente, un rival exigente, el Rayo Vallecano B, jugándose también mucho más que tres puntos. Pero lo que se vivió fue un golpe de autoridad rojillo: 3-0, billete sellado para la Copa del Rey y un desenlace que envía a los vallecanos a Tercera RFEF.
El partido no pudo arrancar mejor para los de casa. Apenas corría el minuto 3 cuando Izan dibujó un pase filtrado de esos que rompen líneas y corazones. Albur lo leyó a la perfección, amagó con sangre fría y definió con la precisión de los delanteros inspirados. El Val estalló: 1-0 y la sensación de que algo grande estaba en marcha.
Lejos de conformarse, la RSD Alcalá siguió mandando. El balón era suyo, el ritmo también, y las ocasiones se sucedían como olas constantes contra la portería rayista. Justo antes del descanso, en uno de esos golpes que duelen el doble, Aitor lanzó la contra con determinación, levantó la cabeza y encontró a Kone. El delantero, con dos regates eléctricos, dejó atrás a su marca y firmó el 2-0 que encendía aún más a la grada.
Tras el paso por vestuarios, el guion no cambió. Los alcalainos continuaban imponiendo su ley, dominando cada parcela del campo. Pudo ampliar la ventaja Javi Hernández desde los once metros, pero el guardameta visitante adivinó sus intenciones y mantuvo momentáneamente con vida a los suyos. Fue un espejismo.
Porque este Alcalá tenía hambre. Hambre de victoria, de cerrar el partido y de regalarle a su gente una tarde inolvidable. Y el broche llegó en el tramo final. Minutos antes del 90, Javi Hernández se redimió con un gesto de calidad: un taconazo sutil que dejó solo a Ángel Blanco. Control, mirada al palo largo y disparo cruzado al fondo de la red. El 3-0 definitivo llevaba además un mensaje que trascendía el fútbol: una camiseta al viento con el “fuerza hermano, te quiero”, dedicada a su hermano Juan Blanco, jugador del juvenil, en plena recuperación de una lesión de cruzado.
El pitido final desató la celebración. La RSD Alcalá aseguraba su plaza en la Copa del Rey, mientras el Rayo Vallecano B certificaba su descenso. Pero más allá del resultado, quedó la comunión perfecta entre equipo y afición. Porque ayer, en El Val, el jugador número 12 volvió a marcar la diferencia.
FICHA TÉCNICA
RSD Alcalá:
Pantoja; Javi Jiménez (Álvaro Santiago, 66’), Sergio Marcos, Izan González (Jesús Arribas, 65’), Marco López, Samuel Guillén, Aitor González, Edu Viaña, Alberto Alburquerque (Arman Heidari, 66’), Koné (Ángel Blanco, 87’) y Borja Sánchez (Javi Hernández, 45’).
Rayo Vallecano B:
Juan Pedro Gil; Marco de las Sias (Yahya Bourjila, 76’), Diego Robles, Juan Carlos González (Pablo Prieto, 63’), Samuel Becerra, Marco Román (Ayman El Hahaoui, 76’), Iván Alonso, Diego Leitón, Sergio Castellón (Samuel Rosario, 81’), Ibraima Cámara y Unai Sabroso (Pablo Bellosillo, 63’).
Árbitro:
Antonio Pozo Fernández, asistido por José Antonio Japón Layosa y Yasser Kharchich Afraoui.
Goles:
1-0, Alberto Alburquerque (4’).
2-0, Koné (44’).
3-0, Ángel Blanco (88’).
Amonestaciones:
Por la RSD Alcalá: Samuel Guillén (53’) y Aitor González (85’).
Por el Rayo Vallecano B: Marco de las Sias (56’).
Incidencias:
Partido correspondiente a la jornada 32 del Grupo 5 de Segunda Federación, disputado en el Estadio Municipal El Val (Alcalá de Henares).
Escrito por: Ainhoa Riofrío.
Fotografía: Víctor García.